Detención del tránsito intestinal; en el intestino delgado la causa más frecuente son las adherencias, y cursa con dolor, distensión, vómitos y ausencia de deposiciones/gases.
Qué es: el intestino se tapa y no deja pasar el contenido.
Síntomas clásicos: dolor abdominal tipo cólico, distensión (hinchazón), vómitos y no expulsar heces ni gases.
El tubo digestivo es una tubería que debe avanzar en un solo sentido. Cuando algo la bloquea, el contenido se acumula por encima del obstáculo, el asa se dilata, se llena de líquido y de gas, y deja de absorber. A partir de ahí todo lo demás —los vómitos, la deshidratación, el dolor— es consecuencia de ese atasco.
Por qué importa
Es una de las causas más frecuentes de dolor abdominal que acaba en quirófano. El pronóstico depende casi por completo del tiempo: una obstrucción simple diagnosticada pronto se resuelve muchas veces sin cirugía, mientras que una obstrucción que estrangula el asa y le corta el riego produce necrosis, perforación y peritonitis en cuestión de horas. Reconocer cuándo se está pasando de lo uno a lo otro es la habilidad clave.
Tipos
Según el mecanismo:
Mecánica: hay un obstáculo físico. Es la obstrucción propiamente dicha.
Funcional o íleo paralítico: no hay obstáculo, pero el intestino deja de moverse. Es típico después de una cirugía abdominal, en peritonitis, pancreatitis, sepsis, hipopotasemia o con opioides.
Según la altura:
Alta (intestino delgado proximal): vómitos precoces y abundantes, poca distensión.
Baja (delgado distal o colon): distensión importante, vómitos tardíos y de aspecto fecaloideo.
Según la gravedad:
Simple: solo está bloqueado el paso.
Con estrangulación: además está comprometida la circulación del asa. Es la urgencia quirúrgica.
En asa cerrada: el segmento está obstruido por sus dos extremos (por ejemplo, un vólvulo). El asa se dilata muy rápido y tiene alto riesgo de necrosis.
Las causas
Localización
Causas más frecuentes, por orden
Intestino delgado
1. Adherencias (bridas) tras cirugía abdominal previa — la causa número uno. 2. Hernias incarceradas. 3. Tumores, enfermedad de Crohn, bezoares
Colon
1. Cáncer colorrectal — la causa número uno en el adulto. 2. Vólvulo (sigma en el anciano, ciego en el joven). 3. Diverticulitis con estenosis, fecaloma
Niños
Invaginación intestinal (lactante de 3 meses a 2 años), estenosis hipertrófica de píloro (3-6 semanas de vida), atresias, enfermedad de Hirschsprung, hernia incarcerada
Una pregunta de la anamnesis vale más que muchas pruebas: ¿le han operado alguna vez del abdomen? Si la respuesta es sí y hay obstrucción de delgado, lo más probable son adherencias.
Cómo se reconoce
Los cuatro síntomas cardinales:
1Dolor abdominal cólico: viene en oleadas cada pocos minutos, coincidiendo con las contracciones del intestino luchando contra el obstáculo. Si el dolor deja de ser cólico y pasa a ser continuo e intenso, hay que pensar en estrangulación.
2Vómitos: cuanto más alta la obstrucción, más precoces. En obstrucciones bajas y evolucionadas se vuelven fecaloideos (olor y aspecto de heces por sobrecrecimiento bacteriano).
3Distensión abdominal: más marcada cuanto más baja sea la obstrucción.
4Ausencia de deposición y de gases (cierre intestinal). La falta de expulsión de gases es el dato más fiable.
En la exploración:
Abdomen distendido y timpánico a la percusión.
Ruidos hidroaéreos aumentados, metálicos, «de lucha» en la fase inicial. Cuando el intestino se agota o se necrosa, el abdomen queda silencioso: eso es un signo de mala evolución, no de mejoría.
Palpar siempre las hernias (inguinal, crural, umbilical, incisional). Una hernia incarcerada es una causa fácil de ver y fácil de pasar por alto si no se busca.
Tacto rectal: ampolla vacía, o fecaloma, o sangre si hay tumor o invaginación.
Signos de alarma que sugieren estrangulación o perforación: fiebre, taquicardia, dolor continuo, defensa abdominal, rebote (Blumberg), hipotensión, leucocitosis marcada, elevación del lactato y acidosis metabólica.
Pruebas
Analítica: hemograma, iones, función renal, gasometría con lactato. Es frecuente la deshidratación con alcalosis metabólica hipoclorémica e hipopotasémica por los vómitos.
Radiografía simple de abdomen (en decúbito y en bipedestación o decúbito lateral): asas dilatadas y niveles hidroaéreos. La ausencia de gas en el recto apoya el diagnóstico. En bipedestación, el aire libre bajo el diafragma indica perforación.
TC abdominal con contraste: es la prueba de elección actual. Localiza el punto de transición (donde el asa dilatada se vuelve estrecha), identifica la causa y, sobre todo, detecta signos de sufrimiento del asa: pared engrosada, neumatosis, falta de realce, líquido libre.
Ecografía: de elección en el lactante con sospecha de invaginación (imagen «en diana») o de estenosis de píloro.
Tratamiento
Medidas iniciales en todos los casos:
1Dieta absoluta.
2Sonda nasogástrica con aspiración: descomprime el estómago, alivia los vómitos y reduce el riesgo de broncoaspiración.
3Sueroterapia intravenosa abundante y corrección de iones, especialmente del potasio.
4Analgesia y antieméticos. Sonda vesical para controlar la diuresis.
5Antibióticos si se sospecha estrangulación, perforación o se va a operar.
Después, según el caso:
Tratamiento conservador durante 24-72 horas en la obstrucción de delgado por adherencias sin signos de sufrimiento: entre la mitad y dos tercios se resuelven solas. Se vigila estrechamente y se reevalúa.
Cirugía urgente siempre que haya: signos de estrangulación o peritonitis, hernia incarcerada que no se reduce, obstrucción en asa cerrada, o fracaso del tratamiento conservador.
Vólvulo de sigma: se intenta primero la descompresión endoscópica; después suele programarse cirugía porque recidiva con frecuencia.
Cáncer de colon obstructivo: cirugía, o colocación de una prótesis (stent) como puente para operar en mejores condiciones.
Invaginación en el lactante: reducción con enema de aire o de suero guiado por ecografía; cirugía si falla.
Íleo paralítico: no se opera. Se corrige la causa (potasio bajo, infección, fármacos), se moviliza al paciente y se espera.
Ideas clave
Cuatro síntomas: dolor cólico, vómitos, distensión y cierre intestinal.
Delgado → adherencias; colon → cáncer.
Preguntar por cirugías previas y explorar siempre las hernias.
Ruidos metálicos al principio; abdomen silencioso = mala señal.
Dolor que pasa de cólico a continuo, con fiebre y defensa, significa estrangulación: quirófano.
Sonda nasogástrica, sueros y corrección de iones antes de cualquier decisión.
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