El tejido epitelial recubre superficies y cavidades y forma glándulas; se clasifica por número de capas y forma celular, con especializaciones apicales y uniones intercelulares características.
Es uno de los cuatro tejidos básicos del cuerpo, junto con el conectivo, el muscular y el nervioso. Está formado por células muy juntas entre sí, con muy poca sustancia entre ellas, que se organizan en láminas.
Hace tres cosas:
Recubre las superficies externas (la piel).
Tapiza por dentro las cavidades y los conductos (el tubo digestivo, los vasos sanguíneos, las vías respiratorias, las vías urinarias).
Forma las glándulas, es decir, las estructuras que fabrican y liberan sustancias.
Una idea útil para orientarse: todo lo que separa "dentro" de "fuera" es epitelio. Y el interior del tubo digestivo, aunque esté dentro del cuerpo, es en realidad "fuera": está en contacto con el exterior por los dos extremos.
Características generales
Células muy unidas, con muy poca matriz extracelular entre ellas.
Se apoyan siempre sobre una membrana basal, una lámina fina que las separa del tejido conectivo de debajo y que les sirve de anclaje y de filtro.
Son avasculares: no tienen vasos sanguíneos. Se nutren por difusión desde los capilares del tejido conectivo subyacente. De esto se deducen dos cosas prácticas: el epitelio no puede ser demasiado grueso (o las capas superiores morirían), y un tumor epitelial necesita romper la membrana basal para acceder a los vasos y poder dar metástasis.
Sí están inervados: por eso la piel y las córneas son tan sensibles.
Se regeneran muy bien, porque tienen una alta tasa de renovación. La mucosa intestinal se renueva en unos pocos días.
Son polarizados: la parte de arriba (apical, hacia la luz o el exterior) y la de abajo (basal, hacia la membrana basal) son distintas en estructura y en función.
Funciones: protección frente a agresiones mecánicas, químicas y microbianas; absorción (intestino, túbulo renal); secreción (glándulas); transporte (movimiento de moco por los cilios); excreción; y recepción sensorial (epitelios olfatorio y gustativo).
Cómo se clasifican los epitelios de revestimiento
Se nombran combinando dos criterios: el número de capas y la forma de las células de la capa superior.
Por el número de capas:
Simple: una sola capa. Todas las células tocan la membrana basal.
Estratificado: varias capas. Solo la capa más profunda toca la membrana basal.
Pseudoestratificado: parece que hay varias capas porque los núcleos están a distintas alturas, pero todas las células tocan la membrana basal. Es una capa única que aparenta ser varias.
Por la forma de la célula:
Plano (escamoso): células aplanadas, como baldosas.
Cúbico: tan altas como anchas.
Cilíndrico (columnar): más altas que anchas.
Regla práctica: los epitelios simples y planos están donde hace falta intercambio o deslizamiento; los estratificados están donde hay desgaste y hace falta protección. La forma sigue a la función.
Epitelio
Dónde está
Para qué
Plano simple
Alvéolo pulmonar, endotelio de los vasos, mesotelio de pleura, pericardio y peritoneo, cápsula de Bowman
Intercambio y deslizamiento
Cúbico simple
Túbulos renales, conductos de glándulas, folículo tiroideo, ovario
El urotelio merece una nota aparte: sus células superficiales (llamadas "en paraguas" o umbrela) cambian de forma según el llenado de la vejiga —redondeadas cuando está vacía, aplanadas cuando está llena— y su membrana apical es impermeable, de modo que la orina no se reabsorbe ni daña la pared.
Polaridad y uniones entre células
Las células epiteliales están unidas por un conjunto de estructuras que, de arriba abajo, forman el complejo de unión:
Uniones estrechas (zonula occludens): sellan el espacio entre células. Impiden el paso de sustancias por el hueco intercelular y mantienen la polaridad al no dejar que las proteínas de la cara apical se mezclen con las de la basolateral. Sus proteínas son las claudinas y las ocludinas.
Uniones adherentes (zonula adherens): unen mecánicamente las células mediante cadherinas, ancladas a los filamentos de actina.
Desmosomas (macula adherens): "puntos de soldadura" muy resistentes, anclados a los filamentos intermedios de queratina. Son los que aguantan la tracción.
Uniones comunicantes (gap junctions): canales de conexinas que comunican los citoplasmas y permiten pasar iones y pequeñas moléculas, coordinando la actividad del conjunto.
Hemidesmosomas: anclan la célula basal a la membrana basal mediante integrinas.
Este apartado tiene mucha rentabilidad clínica: el pénfigo vulgar es una enfermedad autoinmune con anticuerpos contra las desmogleínas de los desmosomas, y produce ampollas intraepidérmicas frágiles con afectación de mucosas; el penfigoide ampolloso ataca a los hemidesmosomas y produce ampollas subepidérmicas, más tensas y sin lesiones orales habituales.
Especializaciones de la superficie apical
Microvellosidades: prolongaciones cortas e inmóviles, con eje de actina, que multiplican la superficie de absorción. Forman el "borde en cepillo" del intestino y del túbulo proximal.
Estereocilios: microvellosidades muy largas y ramificadas, inmóviles pese al nombre. Están en el epidídimo y en las células ciliadas del oído interno.
Cilios: móviles, con estructura interna de microtúbulos en disposición "9+2" y motor de dineína. Baten de forma coordinada para desplazar moco o el óvulo. En el síndrome de Kartagener (discinesia ciliar primaria) fallan por defecto de la dineína, con la tríada de situs inversus, bronquiectasias y sinusitis, además de infertilidad.
Glándulas
Se forman por invaginación de un epitelio de superficie que crece hacia el tejido conectivo subyacente.
Glándulas exocrinas. Conservan un conducto que lleva el producto a una superficie (la piel, la luz del intestino).
Por su forma: tubulares, acinares (o alveolares) y túbuloacinares; simples o ramificadas/compuestas según el conducto.
Por su forma de secretar:
Merocrina (o ecrina): la célula libera el producto por exocitosis, sin perder nada de sí misma. Es la más frecuente: páncreas exocrino, glándulas salivales, glándulas sudoríparas ecrinas.
Apocrina: se pierde una parte del citoplasma apical junto con el producto. Glándula mamaria (la fracción lipídica) y glándulas sudoríparas apocrinas de axila e ingle.
Holocrina: la célula entera muere y se convierte en el producto. Es el caso de la glándula sebácea, y también de las glándulas de Meibomio del párpado.
Por su producto: serosas (secreción acuosa y rica en enzimas, como la parótida), mucosas (espesa, como las glándulas palatinas) o mixtas (submaxilar y sublingual).
Glándulas endocrinas.Pierden el conducto y vuelcan su producto (las hormonas) directamente a la sangre, por lo que están muy vascularizadas: tiroides, suprarrenales, hipófisis, paratiroides.
Hay órganos con las dos funciones: el páncreas es exocrino (acinos que producen enzimas digestivas hacia el duodeno) y endocrino (islotes de Langerhans que liberan insulina y glucagón a la sangre); el hígado y las gónadas también combinan ambas.
Metaplasia y tumores: la parte clínica
Metaplasia es el cambio reversible de un tipo de epitelio maduro por otro, como adaptación a una agresión crónica. Ejemplos que hay que reconocer:
Esófago de Barrett: el epitelio plano estratificado del esófago distal se sustituye por epitelio cilíndrico con células caliciformes por el reflujo ácido crónico.
Bronquio del fumador: el epitelio respiratorio pseudoestratificado ciliado se convierte en plano estratificado, que resiste mejor el humo pero pierde los cilios y, con ellos, la limpieza de la vía aérea.
Cuello uterino: la zona de transformación, donde se encuentran el epitelio plano del exocérvix y el cilíndrico del endocérvix, es precisamente el sitio donde se origina la mayoría de los cánceres de cérvix.
La metaplasia en sí no es cáncer, pero indica que el tejido está sometido a una agresión mantenida, y el mismo estímulo puede acabar produciendo displasia (alteración de la forma y la organización celular, ya premaligna) y después carcinoma.
Malignos: carcinoma. Se especifica el tipo: adenocarcinoma (glandular), carcinoma epidermoide o de células escamosas (plano estratificado), carcinoma de células transicionales o urotelial (vejiga).
Los carcinomas son los tumores malignos más frecuentes del adulto, y por su origen epitelial tienden a diseminarse primero por vía linfática, mientras que los sarcomas, de origen mesenquimatoso, lo hacen preferentemente por vía sanguínea.
Un concepto final que cierra el tema: el carcinoma in situ es el que no ha atravesado la membrana basal. Mientras esté por encima de ella, no tiene acceso a los vasos y no puede dar metástasis; por eso su curación es prácticamente total y por eso los programas de cribado buscan detectarlo justo en ese momento.
Errores frecuentes
Creer que el epitelio pseudoestratificado tiene varias capas: todas sus células llegan a la membrana basal.
Pensar que los estereocilios se mueven: son microvellosidades largas e inmóviles.
Decir que el epitelio de la vejiga es "impermeable porque está queratinizado": no lo está; el urotelio tiene su propio mecanismo de barrera.
Confundir la secreción apocrina (se pierde parte del citoplasma) con la holocrina (muere la célula entera).
Olvidar que el epitelio es avascular y deducir mal la nutrición de la epidermis.
Confundir pénfigo (desmosomas, ampolla intraepidérmica) con penfigoide (hemidesmosomas, ampolla subepidérmica).
¿Algo no te cuadra?
El Tutor IA conoce este tema: pídele otro ejemplo o que te pregunte para comprobar que lo dominas.
Características generales y membrana basal, clasificación por capas y forma con localizaciones, polaridad y uniones celulares, especializaciones apicales, glándulas exocrinas y endocrinas, metaplasia y tumores.
Ross Histología: texto y atlas color; Junqueira Histología Básica; Gartner Histología.
Material educativo. Verifica siempre con guías actualizadas y tus docentes.