DermatologíaTema
El melanoma es el cáncer de piel más agresivo; su reconocimiento precoz con la regla ABCDE y el grosor de Breslow determinan el pronóstico.
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3 niveles de profundidad
Lo esencial para entender el tema desde cero.
El cáncer de piel es el cáncer más frecuente del ser humano. La buena noticia es doble: la mayoría se ve a simple vista, y la principal causa (la radiación ultravioleta) se puede evitar. Detectado pronto, casi siempre se cura con una intervención pequeña.
Se divide en dos grandes grupos: el cáncer cutáneo no melanoma (basocelular y escamocelular), muchísimo más frecuente pero poco agresivo, y el melanoma, mucho menos frecuente pero responsable de la mayoría de las muertes por cáncer de piel.
Tipos principales:
Carcinoma basocelular. Supone alrededor del 75–80 % de los casos. Aparece en zonas fotoexpuestas, sobre todo en cara, nariz, frente y orejas. Se ve como una pápula de aspecto perlado o traslúcido, con pequeños vasos visibles en la superficie (telangiectasias), que a veces se ulcera en el centro y sangra con facilidad. La pista clínica más útil es una lesión que sangra, se costra y vuelve a sangrar sin curar nunca del todo. Crece muy despacio, destruye localmente y prácticamente nunca da metástasis, pero si se abandona puede invadir cartílago o hueso.
Carcinoma escamocelular (o espinocelular). Segundo en frecuencia. Se presenta como una placa o nódulo áspero, endurecido, con costra o úlcera, en labio inferior, oreja, dorso de las manos o cuero cabelludo de personas calvas. Puede surgir sobre lesiones previas: queratosis actínicas (manchas rugosas al tacto, como papel de lija, que son precursoras), cicatrices de quemaduras y úlceras crónicas. A diferencia del basocelular, sí puede dar metástasis a los ganglios, sobre todo si es grande, profundo, recidivante, está en labio u oreja, o el paciente está inmunodeprimido.
Melanoma. Procede de los melanocitos, las células que fabrican el pigmento. Puede aparecer sobre un lunar previo o, más a menudo, sobre piel sana. Es el que más importa detectar precozmente porque su capacidad de diseminarse depende sobre todo de lo profundo que haya crecido hacia dentro.
Sirve para distinguir un lunar corriente de una lesión sospechosa:
| Letra | Significado | Qué buscar |
|---|---|---|
| A | Asimetría | Una mitad no se parece a la otra |
| B | Bordes | Irregulares, dentados, mal definidos |
| C | Color | Varios colores en la misma lesión: negro, marrón, rojo, blanco, azulado |
| D | Diámetro | Mayor de 6 mm (aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz) |
| E | Evolución | Cambia de tamaño, forma, color, o empieza a picar, sangrar o doler |
De las cinco, la más importante es la E: un lunar que cambia debe verlo un médico, tenga el tamaño que tenga.
Existe además el signo del patito feo: entre todos los lunares de una persona, que suelen parecerse entre sí, hay uno que desentona. Ese es el que hay que mirar con atención.
Prevención: protección solar y autoexamen de lunares.
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