Precauciones y control de infecciones
El control de infecciones se organiza en precauciones estándar, aplicables a todos los pacientes, y precauciones basadas en la transmisión (contacto, gotas y aérea), que se añaden según el mecanismo de propagación del microorganismo. La higiene de manos es la medida aislada más eficaz para prevenir las infecciones asociadas a la atención sanitaria. Conocer qué patógeno requiere habitación con presión negativa y respirador N95 (tuberculosis, sarampión, varicela), cuál precisa mascarilla quirúrgica y habitación individual (meningococo, gripe), y cuál exige bata y guantes (Clostridioides difficile, SARM, EPC) es esencial para la seguridad del paciente y del personal.