Alteraciones de la marcha de origen neurológico
La marcha normal requiere la integración de múltiples sistemas: fuerza y tono (vía piramidal), coordinación (cerebelo), control del movimiento (ganglios basales), sensibilidad propioceptiva (cordones posteriores y nervios periféricos) y sistemas vestibular y visual, coordinados por circuitos frontales-subcorticales. Su alteración genera patrones reconocibles a la simple observación: la marcha hemipléjica en segador y la paraparética en tijera (piramidal), la marcha atáxica cerebelosa (base amplia, tambaleante) y la sensitiva o tabética (taloneante, con Romberg positivo), la marcha parkinsoniana (festinante, con giro en bloque), la marcha en estepaje (pie caído por afectación del nervio o de la raíz), la marcha anserina o de pato (miopática, por debilidad proximal) y la apraxia de la marcha o marcha frontal (pies 'pegados al suelo', típica de la hidrocefalia normotensiva). Reconocer el patrón orienta la localización lesional y la etiología, permite estimar el riesgo de caídas y guía el tratamiento, especialmente en el anciano, en quien la alteración de la marcha suele ser multifactorial.